Resonando con potencia, la señal interrumpida por un largo periodo vuelve a la internet. Aunque dentro de un medio obsoleto opacado por la gran F (Señor apiádate de nosotros y líbranos de este gran mal), el tiempo nunca cambiará lo que es real y menos si brota de un ronco pecho. Sedientos de ser escuchados y deshidratados por el intenso cambio climático local, ya no vayan descalzos por las tortillas a mediodía, ya no tienen 10 años; cada vez hay menos sombras en las cuales descansar. El futuro nos alcanzó 13 años después, y la nostalgia por lo que no llegó se hizo más evidente... El futuro ya no es lo que era, pero sigue siendo una vieja mula.
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